¿Qué es un calçot?
Los calçots, eso de lo que tanta gente habla en esta época del año, y tú, probablemente, que no eres de Cataluña, no sabes de lo que te están hablando. No te preocupes, no son más que una variedad de la cebolla, concretamente son cebolletas tiernas, de color blanco y con un sabor más bien dulce. Se cultivan en el interior de Cataluña, pero sobre todo en la parte occidental, en la zona de Alto Campo y en las tierras del Ebro, en esta última cuentan con Indicación Geográfica Protegida; y si quieres probarlos, tendrás que darte prisa, porque la temporada de estas cebolletas acaba a finales de Marzo.
Y si has oído hablar de calçots, has tenido que escuchar también la palabra “calçotada” que no es más que la excusa para reunirse y comer calçots en compañía de tu familiar, amigos o compañeros de tu residencia de estudiantes en Barcelona.
Se hacen al fuego, la llama calcina la parte exterior pero la interior de mantiene tierna; es conveniente comerlos calientes y por eso se sirven envueltos en papel de periódico, en una verdadera calçotada, se suelen acompañar de cordero, embutidos catalanes, cava, vino y la salsa tradicional en la que debes untarlos antes de degustarlos.
¡La salsa esta riquísima! y se elabora con tomates, una especie de pimiento “achatado” de Murcia (con el que se hace normalmente el pimentón) , ajos, almendras y aceite de oliva.
Las calçotadas son muy divertidas y animadas, pues comer un calçot sin marcharte, es algo casi imposible, y resulta bastante gracioso cuando lo intentas. La forma de comer estas cebolletas es algo diferente a la habitual pues se utiliza ni el cuchillo, ni el tenedor, sólo las manos. El proceso es el siguiente: sacas un calçot del papel de periódico y lo sujetas por la parte superior del tallo verde, presionas de arriba hacia abajo y retiras de esta forma la parte exterior quemada por la llama ( tus dedos ya están negros en este punto), verás la parte blanca y tierna del interior que deberás untar o empapar en la salsa, y con tu cabeza hacia atrás y la boca bien abierta, ¡te lo comes a mordiscos!
Como te hemos advertido antes, la salsa esta tan rica que no puedes evitar querer volver a untar tu calçot una y otra vez en ella, y eso hace que tu camiseta corra el peligro de mancharse, por eso, existen grande baberos de papel que debes ponerte en toda calçotada, pero, ¡que no cunda el pánico!, no tienes que ir a comprarte un babero, te lo dan es todos los restaurantes donde las organizan.
Ánima a los compañeros de tu residencia de estudiantes en Barcelona y degustar esta celebración catalana. ¡ Las risas están aseguradas!


