El mejor transporte para ir a clase desde tu residencia de estudiantes
Vivir en una residencia de estudiantes es una de las experiencias vitales que no se olvidan. Ese compañero que era un caos, el cocinitas, el tardón, el ligón... pero, claro, también hay que ir a clase y llegar a la hora. Muchas residencias están cerca de las universidades, pero, si no es el caso, el transporte público es la mejor opción. ¿Por qué? Es económico, puntual y, en todas las ciudades, las universidades están muy bien conectadas con el transporte público.
Es innegable que el transporte público es más económico que el privado, al menos, para movernos por la ciudad. Habrá que sacar la calculadora y hacer cuentas, a ver si nos sale más barato el bus, metro o tranvía, pero, muchas veces, tenemos descuentos para universitarios y estudiantes. Nos podemos informar en nuestra universidad o los puntos de atención al cliente de las empresas de transporte público. Recuerda que los bonos mensuales y anuales o los billetes de diez viajes siempre son más económicos que los viajes sencillos.
A estos descuentos se pueden sumar los dirigidos a familias numerosas, discapacitados, etc. Para los habitantes de los pisos universitarios de Barcelona, también hay descuentos, ya que los vecinos de la capital catalana que estén registrados como desempleados también pueden acceder a descuentos. No olvides comprobar las diferencias entre los bonos para un solo medio de transporte o que permiten utilizar tren, autobús, metro y tranvía con un solo billete. Una vez más, la clave es comparar los precios.
Metro, tranvía y autobús son los medios de transporte públicos tradicionales, pero, en los últimos años, hemos visto llegar a nuestras ciudades los servicios de alquiler público de bicicletas. Ya no hace falta que cada estudiante lleve su propia bici, puesto que por un precio bastante asequible los estudiantes pueden utilizar durante todo el año las bicicletas públicas. Igual que en el caso de los metros y autobuses, hay muchas estaciones para dejar la bici. Además, si no quieres quedarte sin sitio para aparcarla, tendrás que esforzarte por llegar a la hora a clase.
Ahora que conoces todas las posibilidades, es la hora de sentarte en la mesa con el papel, el lápiz y la calculadora y empezar a echar cuentas. Es difícil decir cuál de todos los medios de transporte es el mejor, ya que los precios cambian entre una ciudad y otra. Incluso, en la misma ciudad hay puntos muy bien conectados en autobús, pero con un servicio de metro bastante peor y viceversa. Al final, depende de cada uno, pero, si quieres llegar a clase a la hora y ahorrarte problemas de aparcamiento y la gasolina, el transporte público es lo mejor.
Además en nuestra residencia, el metro está a menos de 100 metros y justo delante de la Sagrada Familia. Todo un lujo!


